Honda Forza 125 2022

Avatar Oscar Pena | 02/08/2022

Hacía mucho tiempo que no cogía un Honda Forza 125 la verdad, y bueno, tras rodar con él y observarlo de cerca, entiendo por qué es un scooter tan demandado. Tanto que se agotan, que apenas hay. Y eso a pesar del precio que tiene de 5.275 €. Pero bueno, este tema lo vamos a dejar para más adelante porque también tiene su miga.

Como os decía el más pequeño de los Forza, cuyos hermanos mayores son el 350 y 750, es visualmente imponente. Por el diseño de su carrocería hace pensar en un scooter mayor, y eso pues mola. En su caso se podría aplicar el dicho aquel de “caballo grande ande o no ande”, sin tono despectivo ojo. Es por ello que muchos usuarios se decanten por él, porque impone. Como os decía.

Pero es que además nos encontramos con un scooter muy funcional y extraordinariamente bien equipado. A sus mandos se percibe mucho más compacto y ligero de lo que aparenta, y se mueve y desenvuelve con mucha soltura. En parado y en marcha. En el primero de los supuestos, el único pero lo pondría en la excesiva anchura del asiento en la parte frontal. Esto hace que, a pesar de localizarse a tan sólo 780 mm del suelo, yo no llego con los dos pies bien apoyados con mi 1,70 m. No pasa nada, pero si eres un conductor novel, vienes del coche, por ejemplo, debes tenerlo en cuenta si eres bajito. Por lo demás, todo son ventajas.

El mullido es firme y la habitabilidad enorme. La sensación de confort es sobresaliente. Las piernas y los pies tienen también mucho espacio en la plataforma y tras el escudo, y la protección aerodinámica y frente a las inclemencias ofrecida por la carrocería y gran pantalla regulable eléctricamente hasta en 180 mm es bestial. En su posición baja recibes el aire en el casco, que se agradece mucho en verano. Y en la alta quedas absolutamente envuelto y aislado. Tanto que estoy seguro que rodando bajo la lluvia tardarías bastante en mojarte mientras estés circulando. Una ventaja muy importante si eres de los que usa su scooter en cualquier circunstancia durante todo el año. Eso sí, como si de una Gran Turismo de alta cilindrada se tratara, cuando circulas a tope riguroso, el rebufo que se genera te empuja un poquito por la espalda. Pero poquito porque tampoco corre mucho tratándose de un 125. O sí, depende de por donde se mire. Me explico

 

Su motor Smart Power Plus de cuatro válvulas y refrigeración líquida despliega 125 CV de potencia máxima. Y En un primer momento, saliendo desde parado, impresiona poco la verdad. Me parece más enérgico, más reactivo, el de la Yamaha XMAX 125, que declara 1,5 CV menos y es la única rival directa que encuentra en el mercado. También es verdad que la he probado en versión 2020, es decir con la normativa Euro4 no Euro5.

Como os decía, el Honda Forza 125 es tan suave, tan dulce, que parece que acelerara poco. Sin embargo, a medida que va subiendo la escala del cuanta revoluciones, se va despertando, para sorprenderte con una velocidad llenando realmente elevada. Mantiene sin problemas los 120 km/h de marcador, y con una ligerísima pendiente descendiente alcanza los 130 km/h, punto en el que corta encendido.

El modernísimo motor de Honda es destacable no solo por las prestaciones que pueda o no ofrecer. Gasta poquísimo, menos de 3 litros de media cada 100 km, no vibra absolutamente nada, es muy poco rumoroso, y viene equipado con el sistema de control de tracción de Honda HSTC. Este es muy útil sobre firme deslizante y supone una gran ayuda para los conductores menos expertos. También es desconectable desde la piña de mandos izquierda, donde también se controla la pantalla eléctrica y los diferentes menús del cuadro de instrumentos.

El sistema start-stop, Aumenta la eficiencia de combustible y reduce las emisiones, está incluido en el paquete del Honda Forza 125 igualmente. Se activa transcurridos 3 segundos después de haberse detenido por completo, y se desactiva a la menor insinuación sobre el acelerador. Como veis no le falta de nada.

El sistema motriz lo completa una transmisión secundaria por correa y variador CVT que acompañan el exquisito tacto general.

En cuanto a las sensaciones transmitidas por su parte ciclo, con 163 kg de peso declarado en orden de marcha se desliza literalmente sobre la ciudad, y circulando despacito con tráfico alrededor lo notas súper estable y seguro. Luego en los quiebros rápidos de las intersecciones, o abordando las rotondas, es rápido e intuitivo, dirigiéndose sin titubeos por el camino que le vas marcando.

En la ciudad controlas muy bien todo lo que acontece a tu alrededor, por delante y por detrás. En este sentido sus espejos retrovisores merecen un capítulo aparte. Te lo enseñan todo, son muy robustos y además plegables completamente para reducir el ancho total y poder pasar en un momento puntual por un carril muy estrecho entre coches.

El trabajo desempeñado por de las suspensiones es fabuloso.  Son sencillas, pero tremendamente eficaces. Ofrecen estabilidad y mucho, mucho confort de marcha. Un aspecto en el que normalmente has de recurrir a scooter de gama alga para poder disfrutar de ello. Y en este caso, pues no iba a ser menos. Especialmente destacable el feedback aportado por el doble amortiguador trasero regulable en precarga de muelle. No es especial, pero hace lo que muy pocos. Resuelve sin golpes en la espalda ni rebotes incómodos el paso por cualquier bache o irregularidad. Incluso los que se acercan a la categoría de socavón.

De la frenada, equipada con ABS, no puede presumir tanto este forza 125. Es precisa y resolutiva, pero no demasiado potente con su único disco delantero mordido por una pinza de dos pistones. Al final, lo conduces utilizando las dos levas de frenos al unísono, como ocurre con la inmensa mayoría de los scooter. Sí hay que elogiar el acertado reglaje del ABS, que no salta particularmente pronto en ninguno de los dos trenes. Por cierto, que las levas, las manetas, no son regulables en distancia.

 

Hace unos minutos hemos hablado de la pantalla ajustable en altura eléctricamente, del control de tracción, del start stop, etc. Y hay bastantes más cosas que señalar con respecto a su equipamiento. Por ejemplo, los grupos ópticos son de LED, tiene una guantera sin llave con toma de corriente tipo C, y el arranque es con llave de proximidad. Así que desde un mando central gestionas la corriente, la apertura del depósito de combustible y el asiento. Bajo el hay espacio para dos cascos integrales, o un casco, la chaqueta y todo lo que quieras transportar.

Para estacionarlo dispones de pata de cabra y caballete central, mientras que el cuadro de instrumentos combina información analógica y digital. Ofrece mucha información: Indicador de combustible LED, medidor de temperatura de agua, odómetro, cuentakilómetros parcial, media de consumo, consumo de combustible parcial, reloj, indicador cambio de aceite, etc. Lo que está claro es que su diseño “automovilístico” esta más que superado. No vamos a hacer sangre con respecto a esto, pero sería de esperar una presentación más moderna en la próxima generación del Honda Forza 125.

El precio, que hemos comentado en los primeros momentos de esta pequeña disertación, es de 5.275 €. Así en frio, por un scooter de 125 c.c., impone un poco. Ahí es donde entra en juego la pericia del comercial y las facilidades de financiación. Si te dicen que das una entrada de 1500 € y luego pagas 115 € tres añitos y listo, pues los números suenan mucho más sugerentes.